Hungria

Hungría, en húngaro, Magyarország. Es un país ubicado en Europa Central, sin salida al mar y que forma parte de la Unión Europea desde 2004.

Ubicación geográfica

República localizada en Europa central; limita al norte con Eslovaquia, al noreste con Ucrania, al este con Rumania, al sur con Serbia (parte de la Federación de Serbia y Montenegro), Croacia y Eslovenia, y al oeste con Austria.

Historia

Hungría premagiar

La Cuenca de los Cárpatos se redujo por un tiempo en el ámbito del Mediterráneo. Sin embargo, sus plazas, calles pavimentadas y las fuentes escritas son parte de los avances de la migración de los pueblos de composición.

Entre los primeros en llegar están los hunos, que construyeron un poderoso imperio bajo Atila el Huno. Atila fue considerado como un gobernante ancestral de los húngaros, pero este argumento ha sido rechazado hoy día por la mayoría de los estudiosos. Después que el reino de los hunos se desvaneció, los germanos ostrogodos y lombardos llegaron a Panonia, y los gépidos ocuparon la parte oriental de la cuenca de los Cárpatos durante unos 100 años. En el año 560 los ávaros fundaron el janato de Avar, un Estado que mantuvo la supremacía en la región durante más de dos siglos. Su poder militar queda demostrado por las frecuentes batallas y victorias sobre todos sus vecinos. El janato de Avar se vio debilitado por las constantes guerras y la presión externa. Finalmente, el gobierno de los ávaros terminó cuando el janato fue conquistado por el Imperio de Carlomagno en Occidente y los búlgaros con Krum en el Este. Ninguno de los dos, ni otros fueron capaces de crear un Estado duradero de la región, y en el siglo IX la tierra estaba habitada sólo por una escasa población de eslavos.

Los Magiares (húngaros) recientemente unificados, guiados por Árpád comenzaron a establecerse en la cuenca de los Cárpatos a partir del 895. De acuedo a los lingüistas los húngaros tendría su origen en una antigua población ugrofinesa que habitó originariamente las zonas boscosas situadas entre el río Volga y los montes Urales. El rey Arnulfo I de Baviera invitó a los húngaros a ocupar las tierras de Svatopluk al este del río Danubio. En 894, mientras que Simeón de Bulgaria atacó al imperio bizantino, Svatopluk cuestionado Arnulfo invadiendo Panonia. Tanto Arnulfo y León VI el Sabio, buscaron la ayuda de los húngaros, quienes estaban en condiciones de atacar a los búlgaros y los moravos de la parte posterior. Arnulfo mantuvo la alianza con los húngaros hasta su muerte en 899.

La Gente de Árpád

La tradición sostiene que Hungría fue fundada por siete tribus magiares (húngaras) que emigraron desde la región de los Montes Urales cerca del límite de Europa y Asia hasta el territorio actual en el siglo VIII. Estas fueron guiadas por siete líderes: Álmos, Előd, Ond, Kond, Tas, Huba y Töhötöm. Un par de décadas después de haber llegado a las tierras del Danubio, Árpád – el hijo mayor de Álmos – se convirtió en príncipe y líder absoluto de las tribus, que hicieron un pacto de sangre para simbolizar una unión indivisible.

Así comenzó la historia de la nación húngara y la dinastía de los Árpád.

San Esteban y el Cristianismo

Esteban I

El tataranieto de Árpád fue Esteban I (10001038), hijo del príncipe Géza. Esteban había nacido como pagano con el nombre de Vajk y posteriormente fue bautizado con su nombre cristiano. Esteban sabía que si su nación quería sobrevivir, debía ser reconocida como un reino cristiano y estar bajo la tutela del Papa. Así, comenzó su lucha contra el paganismo tras haber sido coronado Rey de Hungría en el año 1000. El principal adversario de Esteban era un familiar suyo llamado Koppány, que deseaba la corona de Hungría y repudiaba el cristianismo. Finalmente fallece y Esteban ordena que fuese desmembrado en cuatro y que las partes de su cuerpo fueran enviadas a ciudades importantes como muestra de lo “poco conveniente” que podía ser el paganismo.

Un ferviente defensor del Cristianismo fue el rey caballero San Ladislao I de Hungría (10771095), cuyo culto floreció posterior a su canonización en 1192. En su época se anexionó Croacia y Dalmacia a Hungría, también consolidandose el poder real y la situación interna del reino.

Casa de los Anjou y Segismundo

Una vez que desapareció la familia real húngara, la Casa de Árpad en 1301, el príncipe napolitano Carlos Roberto de Anjou reclamó el trono como único descendiente por vía materna de los reyes húngaros. Comenzó entonces la Edad de Oro del reino, siendo implementadas numerosas reformas económicas. Hungría pasó a ser el mayor proveedor de oro y plata en Europa en su época, y a dominar comercial y militarmente su entorno. Luego de la desaparición de la Casa de Anjou en 1387, Segismundo de Luxemburgo se conviritó en rey húngaro por vía de matrimonio. Como rey checo y posteriormente emperador germánico, Segismundo obtuvo cada vez más adeptos, y concentrandose siempre en Hungría, impulsó el arte y la arquitectura gótica.

Matías Corvino y los turcos

Hungría se convirtió gradualmente en un reino amplio e independiente, donde florecería la cultura y se daría un importante progreso económico, sobre todo de la mano de Mátyás (Matías Corvino), quien conquistó Moravia, Bohemia y Silesia, y posteriormente trasladó la corte húngara a Viena. Así, Matías fue una figura de gran relevancia para el renacimiento en Hungría y la lucha armada contra los turcos, a los que se intentaba repeler desde hacía décadas (por ejemplo, su padre, el Regente húngaro Juan Hunyadi, hijo de un noble de Valaquia, guio incontables campañas contra los turcos).

La batalla de Mohács y la victoria turca

La época dorada finalizó con la derrota húngara de Mohács en 1526 y la ocupación turca de Buda (hoy parte de Budapest). A la muerte de Luis II en la batalla de Mohács, la nobleza húngara elegirá rey a Fernando de Habsburgo, hermano del emperador Carlos V, vinculándose así Hungría por casi 400 años a la Casa de Habsburgo.

En 1529 fracasó la ofensiva turca contra Viena. Durante la dominación otomana de gran parte de Hungría, ésta estaría administrada por algunas grandes familias, y las revueltas serían constantes, al igual que en Transilvania. A finales del siglo XVII, los Habsburgo reconquistarían Hungría (Budapest en 1686 y en 1699 Transilvania). Durante los siglos XVIII y XIX, Hungría formó parte de los territorios administrados por los Habsburgo (Imperio austríaco a partir de 1806).

Los Habsburgo y su dominio sobre Hungría

Tras las victorias imperiales de finales del siglo XVII, Hungría y Transilvania pasaron a formar parte del Imperio de los Habsburgo, ocasionando varios conflictos entre la nobleza magiar, poderosa y de espíritu independiente, y las tendencias centralistas de Viena.

En 1848, estallaron rebeliones en todas partes del imperio, y en Hungría escritores como Sándor Petőfi tomaron las calles y guiaron las multitudes contra los austriacos. Pronto se estableció un gobierno provisional que fue derrocado por el emperador Francisco José I con el apoyo en Hungría de las minorías que estaban sometidas a los húngaros (especialmente croatas y rumanos) y por la intervención rusa. La rebelión fracasó, y entre 1849y 1866 se reimplantó una política centralista y autoritaria.

El Compromiso

Tras la derrota austríaca de 1866 contra Prusia en la Guerra de las Siete Semanas, Hungría se convertiría finalmente, en 1867, en una parte autónoma del Imperio austrohúngaro. En 1902, una comitiva húngara encabezada por Ferenc Deák fue enviada a Viena, donde se firmó el Compromiso (en húngaro: Kiegyezés y en alemán: Ausgleich). En este tratado se le otorgaban a Hungría instituciones políticas propias, gobierno y ejército propios y el parlamento tendría su sede en Budapest. Hungría (territorios de la Corona de San Esteban) se constituyó en la 2ª entidad de la nueva monarquía, con plena independencia excepto en asuntos militares, exteriores, monetarios y aduaneros. El káiser pasó a ser simultánemente “rey apostólico” de Hungría. La política interna húngara se caracterizó por apostar por la magiarización de las minorías (croatas, serbios, eslovacos, ucranianos y rumanos), la centralización administrativa (sólo Croacia conservó cierta autonomía) y el mantenimiento de un régimen tendente al autoritarismo (sufragio censitario reducido, discriminación de las minorías, etc.). A diferencia de la parte austríaca, Hungría se mantuvo esencialmente rural y agraria bajo el dominio de una numerosa y poderosa nobleza que controlaba gran parte de los recursos del Estado.

Hungría desmembrada (periodo de entreguerras)

Sin embargo, el Imperio fue derrotado durante la Primera Guerra Mundial, por lo que Hungría declaró su independencia el 1 de octubre de 1918. Con el Tratado de Trianon en 1920 Hungría firmó la paz con las potencias vencedoras y perdió más de un 70% de su territorio, que pasó a los nuevos Estados centroeuropeos. Eslovaquia y Rutenia (esto es, la Rutenia subcarpática) se unirían a Bohemia y Moravia para formar Checoslovaquia. Transilvania y parte del Bánato se juntarían a Rumanía. Croacia y Voivodina pasarían al Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, futura Yugoslavia. Quedaron, no obstante, importantes grupos de población húngara en Checoslovaquia (884.000 individuos), Voivodina serbia (420.000) y Transilvania rumana (1.662.000), hoy en día también siguen siendo mayoritarios en numerosos distritos y municipios de las tres nuevas naciones.

Poco después, hubo una revolución comunista instaurándose la República Soviética Húngara, que fue sofocada tres meses más tarde por las tropas anticomunistas rumanas. Durante este estado de anarquía, el almirante Miklós Horthy tomó el poder como regente “permanente” del Reino de Hungría (1920 – 1945), aunque impidiendo la restauración del rey Carlos IV de Habsburgo (que falleció en 1922), quien contaba con un apoyo social muy amplio.

La Segunda Guerra Mundial

Tras cierta presión, Horthy, el regente húngaro, estableció una alianza con la Alemania nazi y los otros miembros de las Potencias del Eje (Italia y Japón) en los años 1930, donde le ofrecían revisar el Tratado de Trianon. Hungría fue recompensada por Alemania con territorios pertenecientes a Checoslovaquia, Yugoslavia y Rumanía, y tomó parte activa en la Segunda Guerra Mundial, pudiendo así recuperar temporalmente unos territorios donde había húngaros (sur de Eslovaquia, Rutenia subcarpática, Transilvania septentrional y el norte de la Voivodina), y donde las autoridades húngaras pretendieron que los húngaros eran la mayoría, aunque los censos hechos por las autoridades rumanas, eslovacas o serbias pretendían lo contrario. En octubre de 1944, Adolf Hitler forzó la abdicación del no demasiado dócil Horthy, por un mayor colaboracionista pronazi húngaro, Ferenc Szálasi, con el fin de evitar así la defección de Hungría. La segunda guerra mundial afectó decisivamente a Hungría en el sitio de Budapest, donde perecieron unos 40.000 civiles además de 50.000 defensores y 70.000 atacantes del Ejército Rojo.

La Hungría comunista y la rebelión de 1956

Tras la caída de Hitler, Hungría fue ocupada por tropas rusas y, pese a que hubo un pequeño periodo liberal, en 1947 se instauró un gobierno comunista, liderado por el Partido de los Trabajadores Húngaros, estando a la cabeza de este Mátyás Rákosi. Por lo tanto el país pasaba a ser una parte importante del Bloque del Este. En 1949 Hungría ingresó en el Consejo de Asistencia Económica Mutua (CAME) patrocinado por la Unión Soviética, del que formó parte hasta 1991.

Cuando murió Iósif Stalin en 1953, se inició – como en la URSS y toda Europa del Este (menos Yugoslavia, que había elegido su propia vía al socialismo) – el proceso de desestalinización, en donde se aprobó un nuevo programa económico y se concedió amnistía a varios prisioneros políticos. En 1955, se firmó el Pacto de Varsovia que era un tratado de ayuda mutua, tanto económica como militar.

El 28 de octubre de 1956, una revolución que pedía la retirada del Pacto de Varsovia fue respondida con una intervención militar por la Unión Soviética y la deposición y ejecución del primer ministro Imre Nagy. A finales de los años 1980, Hungría encabezó el movimiento para disolver el Pacto de Varsovia y se encaminó hacia una economía orientada al mercado bajo el liderazgo de János Kádár, secretario general del Partido Socialista de los Trabajadores Húngaros hasta 1988, año en que dimitió. Durante su gobierno se impulsó una política reformista, permitiéndose el establecimiento de pequeñas empresas o PyMES particulares, aunque el gobierno defendía arduamente los derechos de los trabajadores y mantenía el control político del país.

El cambio de régimen y la nueva Hungría

Tras el colapso de la Unión Soviética en 1991, Hungría intensificó los lazos con la Europa occidental, se unió a la OTAN en 1999 y a la Unión Europea el 1 de mayo de 2004. Hungría fue el país que mejor afrontó la caída de la Unión Soviética en la Europa Oriental, ya que el país contaba de antemano con un sistema más próximo al liberal

El 18 de septiembre de 2006, miles de húngaros, en gran parte llamados por el FIDESZ (o Alianza de Jóvenes Demócratas), el partido conservador mayoritario (en la oposición en ese momento) salieron a las calles enarbolando las banderas del antiguo Reino de Hungría (comúnmente identificado con los movimientos de extrema derecha), luego de que fuera divulgado un audio donde el Primer Ministro, Ferenc Gyurcsány, admitía que mintió en cuanto a la situación económica húngara para ganar las elecciones. En el audio puede oírse claramente que: «si la economía se mantuvo encarrilada fue por la divina providencia, la abundancia de dinero efectivo en la economía mundial y cientos de engaños», para después agregar: «es obvio que hemos mentido en el último año y medio, dos años. No hay dudas de que lo que estamos diciendo no es verdad». Sin embargo, el primer ministro afirma que se mantendrá en su cargo.

Los miles de húngaros movilizados por el FIDESZ exigieron tanto la renuncia del ministro como la de su gabinete, produciéndose enfrentamientos donde la policía fue desbordada y se ocupó el edificio de la televisión estatal húngara (MTV), produciéndose algunos incendios en su interior, en lo que fueron las jornadas más violentas vistas por Hungría desde la caída del Socialismo. En las elecciones del 2010 el FIDESZ resultó elegido para encabezar el nuevo gobierno por una mayoría abrumadora de más de dos tercios de los votos emitidos.

Política

La Ley Fundamental establece que Hungría es un Estado independiente, democrático regido por el imperio de la ley. Hungría es una república y su forma de gobierno una república parlamentaria. El gobierno es responsable ante la Asamblea Nacional y gobierna el país con la confianza de la mayoría. El poder legislativo recae en la Asamblea Nacional, compuesta por 199 miembros en una sola cámara.

La Asamblea Nacional celebra sesiones en la Casa del Parlamento en Budapest situada en la orilla del Danubio. Antes de 2014 el sistema electoral de Hungría fue uno de los más complicados en Europa. Este sistema fue reformado por Ley CCII de 2011, sobre la elección de los miembros de la Asamblea Nacional y sus disposiciones fueron implementadas por primera vez durante las elecciones generales de 2014. Esa primavera, cerca de 8 millones de ciudadanos eligieron a 199 miembros del Parlamento para un mandato de cuatro años, votando directamente por voto secreto basadas en el sufragio universal e igual. El voto 2014 vio la elección de 106 miembros en circunscripciones individuales y 93 diputados en las listas nacionales[1].

Geografía

Relieve

El país es una gran llanura que sólo se rompe en algunos puntos por modestas cadenas montañosas. Ocupa parte de la cuenca media del Danubio, y su afluente el Tisza. La llanura se extiende más allá de sus fronteras, por el norte de Serbia, el sur de Eslovaquia y el oeste de Rumanía. Se puede distinguir tres unidades fisográficas, la Gran Llanura, la Pequeña Llanura y las tierra altas del Dunantul, o Transdanubia y las Tierras Altas de Hungría.

Gran llanura húngara

La Gran Llanura ocupa la mitad oeste del país, aunque en por su parte norte se encuentra enmarcada por las elevaciones eslovacas próximas a la frontera. Dos tercios de esta llanura tiene una horizontalidad casi perfecta, por debajo de los 100 metros de altitud. Se trata de una llanura aluvial, compuesta por sedimentos fluviales y mantos de loess, procedentes de la erosión glaciar.

La Pequeña Llanura se encuentra en la parte noroccidental del país, en los confines con Austria y Eslovaquia. Se encuentra flanqueada por elevaciones, más allá del Danubio, que enlaza con las montañas eslovacas. Se trata de una llanura ondulada cuya cota no supera los 200 metros. También está formada por depósitos fluviales y de loess.

En la región de Transdanubia, o Dunantul, se encuentra una serie de colinas más o menos prominentes. Junto con las Tierras Altas de Hungría forman la dorsal montañosa de país, que se extiende durante más de 400 km. La Transdanubia está dominada por las montañas Bakony, situadas al norte del lago Balatón. Su máxima altitud es el monte Korishegy, de 704 metros de altitud. Se sitúan los montes Vertes, Gerecse y Visegrad, de altitudes similares. Tras los montes Visegard el Danubio gira en ángulo recto para dirigirse al sur. Las Tierras Altas de Hungría se encentran al norte. Son algo más elevadas, alcanzando los 1.000 metros de altitud. Incluyen algunos picos de origen volcánico. Las forman los montes Borzsony, Matra, donde se encuentra el pico Kekes, que con sus 1.015 metros de altitud es la cota mayor del país, Bukk y Zemplen. Al sur de Balatón encontramos los montes Mecsek, que tienen una altitud inferior a los 700 metros.

Hidrografía

Hungría pertenece, íntegramente, a la cuenca del Danubio, que atraviesa el país de norte a sur. El Danubio hace frontera con Eslovaquia, hasta que a unos 35 kilómetros al norte de Budapest toma dirección sur y atraviesa el país.

El otro gran río húngaro es el Tisza, que procede de Ucrania y cruza Hungría paralelo al Danubio, del que es uno de sus afluentes por la izquierda, aunque confluyen fuera de las fronteras húngaras. Ambos ríos tienen en Hungría un curso meandriforme y lento, con mucho caudal, aunque hay grandes diferencias entre los máximos y los mínimos. Otro afluente importante del Danubio es el Drava, que también atraviesa Hungría y tributa fuera de sus fronteras. También es húngaro el río Sio, que es el desagüe del lago Balatón.

En el país se encuentra muchos pequeños lagos, alrededor del curso de los ríos; lagos del origen en un meandro estrangulado, pero el gran lago de Hungría es el Balatón, el lago más grande de Europa fuera de los grandes lagos bálticos.

El lago Balatón tienen 596 km², y se encuentra al oeste del país. Su largo es de unos 72 km, y unos 15 de ancho. La profundidad media es de unos tres metros. Es alimentado por el río Zala y desagua por el río Sio. El lago se ha convertido en uno de los centros turísticos más importantes de esta región de Europa.

Clima

El clima húngaro es de tipo continental. Alejado del Atlántico, de donde proceden los vientos dominantes, las masas de aire continental marítimo han perdido casi toda su humedad. Siente la influencia del Adriático y del mar Negro. Los centros de acción que actúan en Hungría son el frente polar, que trae masas de aire procedentes del Atlántico y del Mediterráneo, el anticiclón Siberiano, que actúa en invierno, cuando en su máxima extensión llega hasta estas regiones, y el anticiclón de las Azores, que deja sentir su influencia durante algunas semanas en verano.

Las temperaturas son muy contrastadas. La media de enero ronda los -1 ºC en el mes de enero y los 22 ºC del mes de julio, con más de 20 ºC de oscilación térmica anual. Así, los inviernos son fríos, con muchos meses de heladas seguras, y los veranos son cálidos. No obstante, no hay períodos prolongados de fuerte calor ni de frío intenso.

Las precipitaciones son escasa, y rondan los 500 y los 600 mm anuales. Se concentran, sobre todo, en el verano, que es la época más lluviosa. Sin embargo, y gracias a las bajas temperaturas, no hay períodos de aridez.

Vegetación

La vegetación típica es el bosque mixto de planifolias y coníferas. Las especies dominantes son el haya, el roble, el tilo y las coníferas, como el pino. El bosque ocupa algo más del 21% de la superficie del país.

Abundan animales como liebres, zorros, ciervos y jabalíes; y son muy abundantes las aves que aprovechan los numerosos humedales del país, patos, garzas, grullas y cigüeñas.

Superficie

La superficie de Hungría es 93.030 km2 aproximadamente. Hungría tiene una forma ovalada, con una longitud de este a oeste de unos 528 km y una anchura máxima de 267 km. La capital y la ciudad más grande es Budapest.

Budapest es la capital de Hungría, así como su principal centro industrial, comercial y de transportes

Organización territorial

Organización territorial del país

Hungría se subdivide administrativamente en veinte regiones, de las que diecinueve son condados y la otra es la ciudad capital Budapest, entre ellas están:

  • Budapest, condado de Budapest
  • Debrecen, condado de Hajdu-Bihar
  • Miskolc, condado de Borsod-Abauj-Zemplen
  • Szeged, condado de Csongrad
  • Pecs, condado de Baranya
  • Gyor, condado de Gyor-Moson-Sopron
  • Nyiregyhaza, condado de Szabolcs-Szatmar-Bereg
  • Kecskemet, condado de Bacs-Kiskun
  • Szekesfehervar, condado de Fejer

Desarrollo económico

Hungría es un país moderadamente desarrollado, perteneciente a la Unión Europea. En la actualidad el 80% de su economía se basa en manos privadas.

Ganadería

La ganadería tiene gran importancia, y está sufriendo el mismo proceso de reconversión que la agricultura. La puszta, la gran estepa herbácea, proporciona pastos de calidad y en abundancia. Las principales cabañas son las de aves de corral, porcino, ovino y bovino. No obstante, en la actualidad se tiende a la estabulación.

Recursos minerales

El país apenas tiene recursos minerales, aunque dispone de bauxita en los montes Bakony cuya explotación está entra las primeras del mundo. El carbón es pobre, lignito que se extrae en Salgotarjan, Tatabanya, y Pecs, que es la auténtica zona minera. Dispone también de algunos yacimientos de hidrocarburos, pero el petróleo y el gas natural lo ha de importar, especialmente del Rusia.

Industria

La industria es un sector dinámico en pleno proceso de modernización. Las fábricas se concentran, principalmente, en torno a Budapest. Destaca en la producción de vehículos, textil, química, farmacéutica, electrónica y agroalimentación. Desde el ingreso en la Unión Europea se está beneficiando de procesos de localización de multinacionales en busca de una mano de obra más barata, muy productiva y dentro de las fronteras del mercado de la Unión.

Comercio interno y externo

Los servicios se han convertido en el gran sector de la economía húngara. Ha florecido mucho el comercio, tanto interno como externo. Sus principales socios comerciales son los miembros de la Unión Europea. La red de carreteras y ferrocarriles está en pleno proceso de modernización. Budapest es el gran centro de comunicaciones del país.

Moneda

La unidad monetaria es el forint (que se divide en 100 fillér; 112,34 forintes equivalían a 1 dólar estadounidense).

Demografía

Un 97% de la población húngara es magiar, descendientes de las tribus ugrofinesas y turcas que se mezclaron con las tribus de ávaros y eslavos en Hungría en el siglo IX d.C. Entre las minorías étnicas del país se encuentran alemanes, eslovacos, serbios, croatas, gitanos y rumanos.

Desarrollo social

Salud

Todos los cuidados médicos son gratuitos. El Ministerio de Salud administra los servicios sanitarios en los condados y en las regiones que forman distritos hospitalarios. El Estado también proporciona asesoramiento y asistencia profesional gratuita para las embarazadas y las nuevas madres, ayudas y permisos de maternidad, compensaciones a los desempleados, ancianos y discapacitados, subvenciones para los niños y ayudas para gastos funerarios.

Educación

La enseñanza es obligatoria para los niños entre los 6 y los 16 años. Un 99% de la población está alfabetizada. La educación primaria es gratuita y el gobierno cubre todos los gastos de la enseñanza secundaria y superior. El sistema educativo consta de escuelas generales, o primarias, que engloban los primeros ocho grados, escuelas secundarias, escuelas técnicas e instituciones de educación superior. Se da una gran importancia a la enseñanza profesional y a la educación técnica.

Cultura

Desde el siglo XV al XX, Hungría ha sido considerada a menudo el bastión protector de la civilización occidental, a diferencia de las culturas fuera de sus límites orientales, había asimilado muchas influencias occidentales. Durante el siglo XV numerosos artistas que recibieron la influencia italiana permitieron introducir el renacimiento humanista en el país, y en el siglo XVI, durante la Reforma, la lengua vernácula sustituyó al latín. En los siglos XVIII y XIX Hungría absorbió la ilustración francesa y el liberalismo europeo occidental. La literatura] húngara gozó de un gran desarrollo autónomo. La denominada escuela de occidente que favoreció la mezcolanza de los elementos culturales húngaros y la moderna cultura occidental fueron dominantes en el siglo XX. Hungría tiene más de 5.000 bibliotecas públicas, la más grande de ellas es la Biblioteca Nacional Széchényi en Budapest, fundada en 1802; contiene 2,4 millones de libros y 4,2 millones de otros documentos. Sólo unos pocos artistas húngaros son conocidos internacionalmente. La pintura húngara alcanzó la cima de su desarrollo durante el periodo romántico en el siglo XIX.

Idioma

El magiar, la lengua húngara oficial, es una de las lenguas ugrofinesas escritas en caracteres latinos e influida por las lenguas turca, eslava, alemana, latina y francesa. Muchos habitantes también hablan alemán, inglés, y desde la II Guerra Mundial, muchos entienden el ruso.

Religión

Hungría es tradicionalmente un país católico con una minoría que profesa el protestantismo. Unos dos tercios de la población es católica y casi una cuarta parte es protestante; los principales grupos protestantes son la iglesia reformada calvinista húngara y la iglesia luterana húngara.

Gastronomía

Hungría y su cocina están marcadas en gran medida por las tradiciones de la Europa Occidental y la del Este. En algunos casos, se deja sentir la influencia nómada que marcó los orígenes del país.

Plato típico húngaro llamado Gulash.

La riqueza de la cultura culinaria húngara no es casual: como crisol de distintas civilizaciones, representa un sabroso punto de encuentro entre la gastronomía de los antiguos jinetes nómadas procedentes de Asia y los exquisitos logros de la Europa occidental. Así, Oriente y Occidente se dan la mano en los platos típicos que no pueden negar la influencia de los magiares, los turcos, los pueblos de los Balcanes y la herencia italiana. Además de en los ingredientes típicos, el secreto de la cocina húngara debe buscarse en el método tradicional de preparación, que permite a cada uno desplegar todo su aroma. Un buen ejemplo de lo dicho está en la marmita, una herencia de los magiares asiáticos de tradición nómada, que ha dado lugar a especialidades tan características como la sopa húngara o el guiso pörkölt. En el lado opuesto se encuentran los platos preparados al horno, un legado de los europeos occidentales.

El ingrediente más famoso de la cocina húngara es la paprika y los platos que se condimentan con ella se denominan paprikás. Normalmente se sirven con salsas cremosas y amargas y acompañan las aves y la ternera; pero su uso más generalizado es en las sopas de carne y estofados, con cebolla y patatas, como el célebre gulash gulyás, en húngaro.

La cebolla es otro ingrediente popular. Se usa frita para dar sabor a las sopas o cruda para acompañar ensaladas y carnes. La cocina húngara utiliza igualmente con frecuencia el perejil, el laurel, el eneldo, la mejorana, el estragón, el azafrán y el jengibre, además de la nata que se emplea en salsas y sopas.

Como aperitivo junto a un buen aguardiente u otra bebida, suelen tomarse los pogácsa, unos crujientes y salados bollitos de harina o de patata, con manteca, queso y especias, probablemente de origen turco pero muy arraigados en las tradiciones húngaras.

Los platos de la cocina tradicional son bastante contundentes. Las sopas son muy populares, la jókai bableves, elaborada con judías con cerdo y salchicha ahumada, la hortobágyi palacsinta, especilidad de la Gran Llanura, una gruesa crépe rellena de carne y cebollas.

El más conocido de Hungría es el gulash en húngaro gulyás. La palabra significa vaquero y marca su origen en las grandes extensiones de la Gran Llanura. El plato popular, que se tomaba directamente de la marmita, pasó a ocupar las vajillas de porcelana de los terratenientes más poderosos. En muchos lugares, especialmente en el campo, se sigue elaborando el gulash en marmita. También ha dado lugar a numerosas variantes, con el elemento común de la paprika.

Una de las bebidas típicas húngara es el unicum, un líquido amargo preparado con cuarenta clases diferentes de plantas. Se dice que la bebida es uno de los mejores remedios para la resaca. Otra bebida muy popular del país es el Tokaj mundialmente famosa, de color blanco y fuertemente afrutada y azucarada, debe su nombre a la pequeña ciudad de Tokaj.

Fiestas nacionales

  • 1.-15 de marzo: día del inicio de la Revolución y Guerra de Independencia de 1848-49, surgimiento del parlamentarismo moderno en Hungría.
  • 2.- 20 de agosto: día del rey fundador del Estado: San Esteban.
  • 3.-23 de octubre: día del inicio de la Revolución y Guerra de Independencia de 1956 y de la proclamación de la República de Hungría en 1989.

Referencias

Fuentes

Recogido en ECURED