Malta

República de Malta. Está situada en el centro del Mar Mediterráneo, a unos 90 km de las costas del sur de Sicilia y forma junto con Gozo y Comino el archipiélago maltés, punto estratégico en el mediterráneo oriental. La república de Malta tuvo su primer gobierno independente en el año 1961. En 1964 se integra a los países que componen las Naciones Unidas.

Historia

Alcanzó la independencia del Reino Unido en 1964 y es una República desde 1974. Malta entra en la Comunidad Europea el 1 de mayo de 2004 y será en 2007, cuando cambió su moneda al Euro, cuando su integración a Europasea un hecho.

Antigua

La llegada de los fenicios ocurrió en torno al año 1000 (a.n.e.), que bautizaron la isla principal Malat, que significa refugio seguro, que fue su base para el comercio y para las exploraciones a través del Mar Mediterráneo. En el 736 (a.n.e.), los griegos ocupan la isla convirtiéndola en la colonia de Melita, si bien su presencia es poco significativa hasta el periodo helenístico. Los fenicios habían establecido colonias también en la misma época en Chipre, este de Sicilia y norte de África.

La razón de la ocupación no es solo comercial, es también estratégica con respecto a la potencia griega y Etrusca. Las islas pasaron después al control de Cartago (en 400 a.n.e.) tras declararse las hostilidades con los Griegos. Malta ha asumido su papel de frontera entre otras dos grandes potencias cuando Alejandro Magno hace su aparición en el 264 a.n.e.

Roma se interesa por las islas y las conquista alrededor del 218 (a.n.e.) durante la Segunda Guerra Púnica. Las islas prosperaron bajo el dominio romano y durante ese tiempo fueron consideradas un municipium y un feodorata civitas. Muchos restos de la presencia romana aún existen, atestiguando la cercana relación entre los malteses y los romanos. Malta se convierte en un refugio seguro para la flota Romana en invierno que le permite actuar en el centro del Mediterráneo en todo tiempo. En el 60 dC, las islas fueron visitadas por San Pablo, que se dice en los Hechos de los Apóstoles que naufragó en las costas en lo que hoy se denomina la Bahía de San Pablo.

Después de una breve dominio de los bizantinos en el 533 según relatan las crónicas y un uso para la flota en distintos puertos de Gozo y Malta, además de un probable saqueo de los vándalos, las islas fueron conquistadas por los aglabíes en 878, inusitadamente más tarde que otras zonas de la costa mediterránea como la Hispania visigoda y ello debido probablemente a su aislamiento y a la dificultad de llegar por mar desde África.

La influencia árabe puede ser encontrada en la moderna lengua maltesa, una lengua fuertemente romanizada que originalmente se deriva del árabe vernacular. Durante este tiempo sus habitantes se convirtieron al islam para evitar ser esclavizados. En 1090, los árabes fueron finalmente sustituidos por los normandos de Sicilia al mando de Roger I, después de que Malta volviera a ser cristiana, aunque fue necesaria una segunda expedición en 1127 para el total control del archipiélago con Roger II.

Fue en esta época que fue creada la nobleza maltesa. Ésta todavía permanece hoy en día, y hay 32 títulos que todavía se usan, siendo el más antiguo de los Barones de Djar il Bniet y Buqana. Tras la expulsión de los musulmanes en 1248 la lengua árabe y la siciliana convivieron y Malta dependió de diversos señores.

A partir de 1373 Malta dispone de una asamblea (Università) propia que dicta sus normas y guardaba, al menos aparentemente, su independencia con respecto a los señores, si bien estaba compuesta por letrados, clérigos y terratenientes. Regulaban el comercio e impartían justicia, así como formaron un grupo de soldados encargados de la defensa de las ciudades. En realidad el modelo no distaba mucho del feudalismo europeo.

Esta república mantenía su posición estratégica con respecto a Normándos, Sicilia y los árabes. Las relaciones comerciales eran fluidas. Estaba en la ruta que partía de Castilla y Aragón hacia el este del Mediterráneo, y entre Génova y el Norte de África (en concreto los puertos de Túnez y Argelia]). Durante este tiempo la producción de algodón fue importante, convirtiéndose en una de las principales exportaciones.

El cristianismo fue reintroducido en las islas en 1127 con Roger II. Se extendió rápidamente, aunque no contó con Obispo propio hasta 1366, estableciéndose las primeras órdenes religiosas como los franciscanos en 1372 y los benedictinos. A este establecimiento ayudó la historia de la presencia de San Pablo en la antigüedad. A partir de 1282 Malta pasa a formar parte de la Corona de Aragón. Al inicio del periodo el predominio de comerciantes extranjeros en la economía de Italia y de Sicilia meridional era muy pronunciado.

Los catalanes fueron formando también un grupo importante de comercio mientras que los banqueros genoveses facilitaban cuantos créditos pudiera precisar la corona aragonesa. Tras la unificación del Reino de Castilla y Aragón y la expansión mediterránea de los mismos entre 1500 y 1510, que supuso la conquista de Trípoli, Sfax, Melilla y Orán, la importancia de Malta en la Corona de Nápoles fue mucho menor.

En 1530, las islas fueron cedidas por Carlos I de España a la Orden de los Caballeros del Hospital de San Juan de Jerusalén que habían sido expulsados de Rodas por el Imperio otomano en 1522 a perpetuidad, a cambio del pago simbólico de un halcón cada año. Esta orden monástica militante, conocida desde entonces como la Orden de Malta, fue sitiada por los turcos otomanos en 1565, después de que reforzaran las fortificaciones, especialmente en la nueva ciudad de Valetta, así nombrada por Jean Parisot de la Valette, su constructor.

Su dominio terminó cuando Napoleón conquistó las islas en 1798. La ocupación francesa fue impopular, sin embargo, debido a su negativa actitud hacia la religión. Los malteses se rebelaron contra ellos, y los franceses fueron forzados a retirarse tras de las fortificaciones. Gran Bretaña, junto con el Reino de las Dos Sicilias, envió municiones y ayuda. Los británicos también enviaron su flota, que impuso un bloqueo a las islas.

Las aisladas fuerzas franceses, bajo el general Claude-Henri Belgrande de Vaubois se rindieron en 1800, y los británicos tomaron el control de las islas, convirtiéndose en un protectorado y fue presentado por varios líderes malteses a Sir Alexander Ball. En 1814, como parte del tratado de París, Malta pasó a ser oficialmente parte del Imperio Británico. Debido a su situación estratégica en mitad del Mediterráneo, a medio camino entre el estrecho y la base británica de Gibraltar al oeste y el Canal de Suez y el Egipto británico al este, pasó a ser usada como puerto de escala hacia la India y siendo cuartel general de la flota hasta mediados de la década de 1930.

Malta desempeñó un papel importante durante la Segunda Guerra Mundial, dado que su posición también se hallaba a medio camino entre la Italia fascista y su campo de batalla en Libia y África del Norte, por lo que fue una espina en las líneas de aprovisonamiento del eje, siendo bombardeada y duramente sitiada. El coraje de su pueblo llevó a la entrega de la Cruz de San Jorge, que hoy puede ser vista en la bandera del país.

La independencia de Malta fue concedida el 21 de septiembre de 1964. Según la Constitución de 1964, Malta mantiene como soberana la Reina Isabel II, y un gobernador general ejerce la autoridad ejecutiva en su nombre. Pero el 13 de diciembre de 1974, Malta se transformó en una república dentro de la Commonwealth, con el Presidente como jefe de estado.

Aunque Malta era enteramente independiente desde 1964, los servicios británicos permanecieron en el país y mantuvieron un control total sobre los puertos, aeropuertos, correos, radio y televisión hasta el 31 de marzo de 1979, cuando las últimas tropas británicas abandonaron la isla después de que el gobierno británico rehusara pagar la tasa que pretendía el gobierno maltés del momento (laborista) para permitir que las fuerzas británicas permanecieran en el país.

El primer ministro era, entonces, Dominic Mintoff. Malta se encontró en momento libre de bases militares extranjeras por primera vez en la historia. Este acontecimiento es hoy celebrado como el Día de la Libertad. Malta se adhirió a la Unión Europea el 1 de mayo de 2004.

Geografía

La isla tiene una geografía de meseta de poca altura, el punto de mayor altitud alcanza los 239 m sobre el nivel del mar.

Clima

Su clima es el tipico clima mediterraneo con inviernos húmedos y templados y el verano por su parte es cálido y seco. La temperatura promedio en las islas es de 20º centigrados. Los niveles de precipitaciones promedio durante un año son 550 mm de lluvia.

Demografía

La población total es de 398.534 habitantes, en la Capital (La Valeta) viven unas 7.000 personas. La población es predominantemente católica, sus idiomas oficiales son el maltés, cuyas palabras son similares a las del alfabeto árabe pero la escritura y gramatica deriva del latín, y el inglés. Por su proximidad y contacto con la region italiana de Sicilia el idioma italiano esta ampliamente extendido en toda la region.

Cultura

La cultura cumple un papel fundamental en los planes gubernamentales brindando educación gratuita. La Universidad de Malta fue creada en el año 1592 y se ubica en la ciudad de Msida.

Las tres ciudades

Malta no posee grandes montañas ni ríos y los campos y terrazas en pequeñas colinas son el paisaje preponderante. Los acantilados, calas y bahías son naturales y las playas son pequeñas, casi sin arena. Los isleños malteses se encuentran entre los pueblos cristianos más antiguos del mundo. San Pablo, que naufragó como prisionero en su viaje hacia Roma en el año 60 DC. llevó el cristianismo a Malta. Las Islas fueron el hogar de los primeros defensores de la cristiandad, los Hospitalarios Caballeros de San Juan.

Actualmente hay unas 365 Iglesias en las Islas y el 82% de su población es católica. Tal vez lo más destacado de todos los sitios de culto religioso son las pequeñas capillas en las lindes de los caminos. Algunas están excavadas en las rocas; otras se aferran a los acantilados. Todos son bonitos lugares que invitan a la relajación y al culto.

Existen vínculos españoles con Malta que datan de 1530, cuando el Emperador Carlos V cedió las Islas de Malta a la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, pero sin renunciar a su soberanía, ya que, en la práctica, la Orden gozó de un régimen de co-soberanía con España. Los Caballeros de Malta y los Grandes Maestres de la Orden de Malta, muchos de los cuales fueron españoles que jugaron un importante papel en la historia de las Islas, hasta que fueron expulsados por Napoleón y sus tropas en el año 1798, en una invasión sin precedentes.

En la aldea más pequeña podemos contemplar una de las más grandes Iglesias parroquiales. Cada una tiene sus estatuas votivas (animales procedentes de Tebas) sus tesoros religiosos y arte. Actualmente la vida de las islas está muy influenciada por el calendario religioso. Malta es famosa por sus animadas fiestas de verano en honor a los Santos Patronos de cada parroquia. Navidad y Pascua son también fechas ideales para visitar las Islas.

También los vinos malteses se están empezando a exportar; en sus tierras se cultivan variedades de uva como el Cabernet Sauvignon, Merlot, Garnacha, Sauvignon Blanca, Chardonnay, Chenin Blanca y las variedades de uva locales como la Gellewza y la Ghirghentina, con las que están produciendo unos excelentes vinos, con un cuerpo y sabor muy definido. Fortificaciones y acantilados en las islas maltesas.

Su ciudad principal es La Valetta, que es la Capital del Estado y se compone de las Tres Ciudades: Vittoriosa, Senglea y Cospicua. Un buen lugar para comenzar nuestra visita es la Cocatedral de San Juan, donde podemos admirar dos de las obras más impresionantes del maestro Michelangelo Merisi (Caravaggio, 15711610) llamadas “San Jerónimo” y “La decapitación de San Juan el Bautista”. Todo el pavimento consta de lápidas sepulcrares multicolores con los nombres grabados de familias europeas que prestaron sus servicios a la Orden de San Juan, y hay también una colección de tapices flamencos, un regalo de los Grandes Maestres a la Iglesia.

Otro edificio emblemático es el Albergue de Castilla y León, con una impresionante fachada, la más bonita de las Islas, el busto del Gran Maestre Pinto (que participó en su construcción) y su escudo de armas. En 1565 los Caballeros, a las órdenes del Gran Maestre Frey Jean Parisot de la Valette, defendieron la Isla del ataque y del gran asedio turco durante tres meses.

Desde entonces, la misión original de asistencia hospitalaria ha sido la actividad principal de la Orden, que se intensificó a lo largo del último siglo, gracias a las actividades de los Grandes Prioratos y de las Asociaciones Nacionales presentes en diversos países del mundo. La actividad hospitalaria y caritativa a gran escala tuvo lugar durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial bajo la jefatura del Gran Maestre Freí Ludovico Cogí Della Royere Albán, y se intensificó aún más bajo el Gran Maestre Freí Ángelo de Lojana di Colonia, desde el año 1962 hasta 1989, cuyo sucesor es el actual Príncipe y Gran Maestre Freí Andrea Verte.

El albergue de Castilla y León

Durante la Segunda Guerra Mundial las Tres Ciudades fueron fuertemente bombardeadas por los alemanes y fueron evacuadas; durante un mes en 1942 se contabilizaron más de 5000 bombas alemanas.

En Senglea, donde la huella de la II Guerra Mundial quedó reflejada en muchos edificios que tuvieron que ser reconstruidos, destacan Iglesias como Nuestra Señora de la Victoria y la Iglesia de San Felipe. Son peculiares los bastiones que dan al puerto con el jardín Safe Haven, desde donde se puede contemplar una hermosa vista del Gran Puerto y de sus fortificaciones. Y esta una torreta de guardia en la que aparecen esculpidos una oreja y un ojo, símbolo de su función de vigilancia y control del Puerto.

Vittoriosa es la más interesante de las Tres Ciudades. Su casco antiguo de origen medieval, ampliado al llegar al archipiélago por los Caballeros de la Orden de Malta, es impresionante. Merece la pena visitar el Museo Marítimo y visionar el video con la Historia de Malta y pasar al Castillo Sant’ Angelo, desde donde las vistas a la Valetta y el Gran Puerto resultan espectaculares.

Cospicua también fue totalmente remodelada tras los bombardeos de la II Guerra Mundial. Es una ciudad prácticamente industrial, pero en sus muros defensivos que la rodean, destacan la Puerta Margherita y la Puerta de la Roca. Malta todavía tiene astilleros en Cospicua y Senglea. Desde la Edad Media, la construcción y reparación de barcos ha sido la principal industria de la isla.

El mallorquín Nicolás Cotoner (barón de Negroponto), guía y promotor con su hermano Rafael en el año 1670 de la construcción de una línea de fortificaciones que debía proteger las Tres Ciudades de los posibles ataques del ejercito turco, dio a las Tres Ciudades una dimensión hasta ese momento desconocida. Desde entonces, también son conocidas como Cotoneras, en honor a tan insigne y recordado personaje.

En la Línea Cotonera destacan el fuerte Ricasoli o el fuerte San Rocco, escenario este último de la filmación de algunas películas de cine. El Gran Puerto es uno de los más profundos del mundo, donde atracan diariamente diversas líneas de cruceros europeos y americanos, para que cientos de turistas puedan disfrutar y visitar la Isla de Malta.

Una calle en La Valleta

Calle en La Valleta

Otra importante ciudad es Medina que es la más aristocrática de Malta: Situada a unos 11 Km de La Valetta es conocida como “la ciudad del silencio”. Es una urbe medieval, situada sobre una colina de 213 metros de altura y enclavada en el centro mismo de la Isla. A través de sus murallas se puede observar una de las vistas más bellas de Malta.

Esta prohibido circular en coche (excepto residentes), lo cual hace la visita más interesante. Su antiguo cementerio es de época romana, y convertido en arrabal por los musulmanes, constituye hoy la ciudad de Rabat o la zona extramuros de la ciudad. El acceso a Mdina, se hace a través de la puerta principal (la puerta Mdina o Main Gate), desde donde podemos ver un escudo del el Gran Maestre Manoel de Vilhena y la fecha de la reconstrucción, 1724. Está situada frente a los jardines que la separan de la ciudad de Rabat. En tiempos de los romanos, Rabat y la aledaña más pequeña Mdina formaban la ciudad capital, entonces llamada Melita, donde llegó San Pablo después de su naufragio.

Según los historiadores San Pablo vivió en una gruta junto a la Iglesia bautizada en su honor. Esta fue la primera iglesia maltesa construida a gran escala, de acuerdo con la bonanza que trajeron los Caballeros de San Juan, que establecieron su capitanía en Malta en el año 1529. Otro lugar de interés es Anchor Bay, un centro de deportes y actividades acuáticas, con tanques especialmente diseñados para la filmación submarina y vistas de marinas. Popeye Village es el plató original donde en el año 1979 se rodó la película de Robbin Williams.

En algunas de las casas están representadas escenas de la película con los personajes. Hoy es una atracción popular donde se puede admirar todo el complejo de casas, puerto, bares y caminos. La mayor vida nocturna de la isla se centra en Sliema, St. Julians’s, y Paceville. Sliema posee un amplio paseo marítimo y una pequeña playa, con numerosos bares y restaurantes.

Fuentes

RECOGIDO EN ECURED