Moldavia

La República de Moldavia es un país ubicado en el sureste de Europa. Sus vecinos son Rumanía al oeste y Ucrania al norte, este y sur. La superficie del país es de 33.843 km². La mayoría del territorio está entre sus dos ríos principales, el Dniéster y el Prut. Según los datos del último censo, realizado en 2007, el país tiene 4,4 millones de habitantes.

Durante el desmantelamiento de la Unión Soviética, la República de Moldavia declaró su independencia el 27 de agosto de 1991. El 29 de julio de 1994 se aprobó la primera Constitución de la República de Moldavia. Desde 1990 una parte del territorio moldavo situado en la orilla oriental del río Dniéster está bajo el control de facto del régimen separatista de Transnistria.

La capital del país es la ciudad de Chisinau. De acuerdo con datos del 2013, la capital moldava cuenta con 671.800 habitantes.

La divisa de la República de Moldavia es el leu moldavo (plural “lei”), que se divide en 100 bani (en singular “ban”). El código ISO 4217 es “MDL”.

La mayoría de los moldavos hablan rumano. Otros idiomas que se hablan en la República de Moldavia son: el ruso, el ucranio, el búlgaro y el gagauzo, siendo este último el idioma de la población homónima, de origen turco.

El clima de Moldavia es continental templado, influido por la proximidad del Mar Negro y la interferencia de aire cálido del Mediterráneo. La temperatura media anual varía entre 8,0-10,0° C y hay aproximadamente entre 2.060 y 2.360 horas de sol al año. Las precipitaciones varían de 370 a 560 mm al año y casi el 10% se registra en forma de nieve.

Destinos turísticos

 

Más del 80% de los destinos turísticos están ubicados en zonas rurales. Las más destacadas formas de turismo en la última década son el turismo rural, la ruta del vino, el turismo cultural y el turismo de salud y belleza.
De acuerdo con un ranking de la Asociación de Desarrollo Turístico, los mejores destinos turísticos de Moldavia se encuentran en Chisinau. Siguen las rutas del vino, cada vez más populares, y los monasterios. Menos conocidos como destino turístico son los albergues agrícolas (más de 50 casas).

En 2012 los lugares de interés del país han atraído a casi 12 mil turistas. Los destinos más visitados son las bodegas de Cricova, de Mileştii mici y de Mileştii mici y de monasterios y el sitio historico de “Orheiul Vechi”

El turista con ganas de conocer las costumbres y tradiciones típicas puede incluir en su agenda actos de carácter religioso y fiestas de artesanía y folclore.
Dulce floare de salcam” (Dulce flor de acacia).
El 19 de mayo, en el pueblo de Valeni, del distrito de Cahul, se celebra el Festival de las costumbres y hábitos nacionales de primavera “Dulce floare de salcam”. El pueblo está ubicado en un sitio pintoresco en la orilla del Prut. La fiesta popular reúne a los artistas de la región y de las zonas cercanas de Rumanía. Durante la celebración, los participantes presentan un rico programa artístico que incluye juegos rituales, costumbres y tradiciones, danzas y canciones folclóricas.
El 23 de junio, el día de Pentecostés, en Domulgeni, distrito de Floresti, se celebra el Festival Nacional de Tradiciones de Turismo “Duminica mare”. Dos semanas más tarde, el día de la Natividad de San Juan Bautista (el 7 de julio, según el calendario juliano), en Palanca, Calarasi, se organiza el Festival “Sanzienele”.
La ciudad sureña de Cahul es la sede del Festival Folclórico Internacional “Nufarul Alb”. También en julio en la localidad de Hoginesti, en Calarasi, se organiza el concurso nacional de alfareros. A principios de agosto en la localidad de Palanca se celebra el Día de la primera gavilla de trigo y el Festival de pasteles típicos “varzare”.
En agosto, la capital de las fiestas folclóricas es la ciudad de Criuleni, donde se celebra el Festival Internacional de los artesanos “Mesterul Manole”. El verano cierra su agenda cultural con el Festival de música étnica “Gustar” en el sitio histórico “Orheiul Vechi“.
La fortaleza de Soroca fue construida en el norte de Moldavia en el siglo XV, fundada por Esteban el Grande y Santo sobre el río Dniéster. Fue construida sobre las ruinas de la antigua fortaleza genovesa deAlciona. Junto con el Museo de Historia y Etnografía forman un sitio cultural e histórico único en la República de Moldavia.
La Cruz de Basarabia: se trata de cuatro monasterios dispuestos en forma de cruz: Harjauca, Raciula, Harbovat y Frumoasa.
El monasterio Tapova es un complejo monástico compuesto por tres edificios monacales excavados en la roca. El primer grupo se compone de varias celdas y una iglesia dedicada a la Santa Cruz que data de los siglos XI-XII. La Iglesia de San Nicolás es la segunda del complejo y fue fundada en el siglo XIV. El mayor grupo de celdas pertenecen a la iglesia de la Asunción, que data de los siglos XVI-XVIII.
Museo al cielo abierto de Orheiul Vechi
En la cercanía de los pueblos Trebujeni y Butuceni, entre los meandros del río Raut destacan las imágenes extraordinarias de la naturaleza, un espacio habitado desde la antigüedad. En este hermoso lugar, a una distancia de 60 km de la capital, se encuentra el museo a cielo abierto de “Orheiul Vechi” con una superficie de 220 hectáreas y donde se han conservado restos de muchas civilizaciones: una fortaleza geto-dacia del siglo XI a.C., la ciudad tártaro-mongola Sehr al-Cedid (s. XIV) y la ciudad moldava de Orhei (s. XV-XVII).
 
Casa-museo “Alexandru Donici”
La casa-museo “Alexandru Donici” se encuentra en la localidad homónima en el distrito Orhei. El pueblo Donici se ubica a unos 30 km de la ciudad de Orhei, en las proximidades de un bosque. Allí nació el gran fabulista moldavo Alexandru Donici (19.01.1806-21.01.1865), un clásico de la literatura rumana. A partir de 1976 en la mansión de la familia Donici funciona un museo nacional donde se exhiben objetos que reflejan la vida y la obra del fabulista. La casa está situada en medio de un pequeño parque y al lado de éste se encuentra la pequeña iglesia de la familia Donici, construida por el padre del escritor.
Museo Nacional de Arte de Moldavia
El Museo Nacional de Arte de Moldavia se encuentra en el centro de la capital y cuenta con tres edificios, monumentos de la arquitectura de lossiglos XIX-XX. En la actualidad, el Museo alberga más de 39.000 obras de los siglos XV-XXI.
 
Museo Nacional de Etnografía e Historia Natural
El Museo Nacional de Etnografía e Historia Natural se fundó en 1889 y es el museo más antiguo de Moldavia, siendo el titular de las colecciones más ricas y valiosas del país. Durante casi un siglo se han reunido más de 135.000 piezas de valor. El museo cuenta con colecciones que reflejan la historia natural, la naturaleza, la etnografía, la arqueología, la historia, libros antiguos, etc.

Moldavia. País sin salida al mar de la Europa Oriental, que limita con Rumania por el Oeste y con Ucrania por el Este. Fue una de las repúblicas constituyentes de la Unión Soviética hasta 1991. Su nombre oficial es República de Moldavia, también llamada Moldova (en rumano: Republica Moldova).

Historia

Orígenes

Los moldavos son descendientes de los pueblos romanizados del sur de Europa Oriental. El cronista bizantino Juan Skilitsa mencionaba en el año 976 d.n.e. a los volojos como sus antecesores. A mediados del siglo XIV los volojos del nordeste formaron su Estado, independiente del reino húngaro, en el territorio de Bukovina del Sur. El primer gospodar (gobernante) del principado de Moldova fue Bogdán (13561374), aunque la leyenda atribuye su fundación a Dragos.

Liberación de la dominación húngara y expansión

En la segunda mitad del siglo XIV, los moldavos se liberaron de la dominación húngara y de los khanes tártaros, y ampliaron su territorio. A comienzos del siglo XV Moldova tenía la frontera occidental, en el río Dniéster (Dnestr), la del sur, en el mar Negro y el río Danubio, y la del oeste, en los Montes Cárpatos.

El pequeño principado, dentro de la órbita de intereses de estados más grandes, fue dependiente de Hungría, Polonia y el Imperio Otomano. La religión oficial era la ortodoxa. La lengua oficial, llamada eslavo-eclesiástica, no sólo se usaba para las celebraciones religiosas sino en la documentación oficial y la enseñanza.

Moldova logró sus mayores éxitos políticos y económicos en el reinado de los gospodares Alejandro Dobri El Bueno (14001432) y Esteban III El Grande (14571504). En ese período guerreó contra Hungría, Polonia y el Khanato de Crimea. Pero el máximo peligro era el expansionismo de Turquía, que en 1484 le arrebató territorios clave, le dio el nombre turco de Akerman y creó los rayá, enclaves regidos por los turcos.

Bajo el poder turco

A comienzos del siglo XVI, Moldova perdió su independencia estatal y reconoció el poder del sultán turco, aunque conservó autonomía en el marco del Imperio Otomano. Bukovina estuvo bajo el poder turco hasta 1775, Besarabia hasta 1812 y el resto del principado de Moldova hasta 1878. Turquía le arrebataba a Moldova un territorio tras otro y, a mediados del siglo XVIII, esta última había perdido más de la mitad de sus territorios, entre los ríos Prut y Dniéster.

La pérdidas territoriales, el aumento de los tributos pagados a los sultanes y las invasiones de las tropas turcas y tártaras, que asolaban las ciudades y aldeas moldavas, servían de estímulo a la lucha antiturca. Los gospodares Petra Rares (15271538, 15411546), Ioann Voda Liuti (15721574) y Dmitri Kantemir (17101711) se enfrentaron con Turquía. Moldova se vio obligada a aliarse a las grandes potencias que se oponían a Turquía (Hungría, Austria, Polonia y especialmente Rusia). En 1711 Dmitri Kantemir se unió, con su ejército moldavo, a las fuerzas del zar ruso Pedro el Grande.

Guerras ruso-turcas

Todas las guerras entre Rusia y Turquía en los siglos XVIII y XIX guardaban relación con Moldova. Los otomanos, por desconfiar de los moldavos, empezaron a entronizar en Moldova a los griegos fanariotas (de Fanar, suburbio de Estambul), cuyos reinados duraron hasta 1821. Hubo sangrientas guerras ruso-turcas en territorio moldavo (17351739, 17681774, 17871791) y muchos moldavos combatieron en el ejército ruso.

Según el Tratado de Paz de Jassi (1791), la orilla izquierda del Dniéster al sur del río Yagorlik, que entonces no pertenecía al Principado de Moldova (hoy territorio moldavo), pasó a Rusia. Durante la segunda división de Polonia (1793), entre Rusia, Prusia y Austria, Rusia se quedó con otra parte de la orilla izquierda del Dniéster. Después de la Guerra Ruso-Turca de 18061812 y la Paz de Bucarest, Rusia se apoderó del territorio entre el Prut y el Dniéster (Besarabia). La población musulmana fue desterrada y así se puso fin a las invasiones turcas a Besarabia.

A lo largo del siglo XIX, la población de Besarabia creció de 250 mil a dos millones y medio de habitantes. A fines del siglo, los moldavos eran la mitad de la población de esa provincia. Había también un número importante de ucranianos y rusos, así como búlgaros, alemanes, judíos, gagaúzos (musulmanes). En el período de las guerras ruso-turcas de 18281829, 18771878 y en la Guerra de Crimea (18531856), de Rusia contra Turquía, Inglaterra y Francia, Besarabia era la retaguardia del ejército ruso. Según el Tratado de Paz de París (1856) parte de Besarabia del Sur adyacente al Danubio y el Mar Negro se incorporó al Principado de Moldova, que en 1859 se unificó con Valaquia y formó el Estado de Rumania. En 1878, según el Tratado de Berlín, ese territorio fue devuelto a Rusia.

Influencia de la Revolución Rusa

A partir 1866 dejó de enseñarse la lengua moldava. Tras la Revolución Rusa de 1905 se autorizó nuevamente su enseñanza. El 2 de diciembre de 1917 se proclamó la República Popular Moldava y entraron en Besarabia las tropas rumanas, que derrocaron al poder soviético local. Entre diciembre de 1917 y enero de 1918, el poder soviético se restableció en Moldova. En diciembre, Besarabia se incorporó a Rumania y, a fines de enero, se proclamó la independencia de la República Moldava.

En las décadas de 1920 y 1930 el territorio de la Moldova actual estuvo dividido en dos partes desiguales. Besarabia era parte del Reino Rumano, la orilla izquierda del Dniéster pertenecía a la URSS. En octubre de 1924 se formó la República Autónoma Moldava en Ucrania. En Moldava se lograron éxitos en el desarrollo de la industrialización y la cultura, mientras Besarabia, como parte de Rumania, quedó estancada.

Fundación de la SSR Moldava y II Gerra Mundial

En junio de 1940, Besarabia fue incorporada de nuevo a la URSS. En agosto se fundó en la URSS la República Socialista Soviética de Moldava (SSR Moldava), como resultado de la unión de la parte central de Besarabia y la República Autónoma de Moldova. Las partes norte y sur de Besarabia, junto con la zona oriental de la República Autónoma de Moldova, quedaron en Ucrania. En junio de 1941, las tropas nazis penetraron en la URSS; Rumania hizo alianza con Hitler y recuperó toda la Besarabia, hasta el Dniéster y el Odesa. Tres años más tarde, al debilitarse Alemania, el Ejército Rojo recuperó la Besarabia y la Bukovina del norte.

En Moldova comenzó su carrera política Leonid Brezhnev, quien luego de desempeñarse como dirigente del Partido Comunista local llegó a ocupar la secretaría general del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) y después, de manera simultánea, hasta 1983, la presidencia de la URSS.

Tras la apertura iniciada por el presidente soviético Mijaíl Gorbachov en 1985, surgieron los problemas políticos y étnicos en Moldova. Desde 1988, el Movimiento Democrático de Apoyo a la Perestroika comenzó a reivindicar el retorno a la escritura latina de la lengua moldava. Los nacionalistas moldavos exigían el fin de privilegios de los residentes rusos, o abiertamente que se fueran a su tierra natal. El 10 de noviembre de 1989, el parlamento aprobó la Ley de la Lengua Oficial en un clima de gran tensión. Se agudizaron las tendencias separatistas en el Dniéster, con alta proporción de rusos, y en Gagaucia, habitada por los gagaúzos. La ley proclamó el moldavo como lengua oficial para los asuntos políticos, económicos, sociales y culturales, al tiempo que relegó al ruso solamente para los medios de comunicación.

Independencia de la URSS

El 27 de agosto de 1991, el gobierno de Moldova declaró su independencia de la URSS. Un mes después, se autoproclamaron las repúblicas independientes del Dniéster (Transnistria) y la Gagaucia, opuestas a la independencia de Moldova y a su unión con Rumania.

En diciembre, se realizaron las primeras elecciones presidenciales, en las que fue elegido Mircea Snégur. En marzo de 1992 Moldova fue admitida como nuevo miembro de la ONU. El espectro político se dividió entre las fuerzas que se pronunciaban por la unificación con Rumania y quienes insistían en la independencia. En las elecciones parlamentarias, los partidos independentistas obtuvieron amplia mayoría y en agosto entró en vigencia la nueva Constitución, que declaraba al Estado independiente y democrático.

En 1995, el presidente Snégur aceleró el programa de privatización de empresas públicas y facilitó el ingreso de capitales extranjeros, pero no logró mayores adhesiones a su política y, en los comicios de noviembre de 1996, fue derrotado por Petru Lucinschi, quien prosiguió con las reformas económicas. Lucinschi inició, en 1999, una nueva etapa de privatizaciones, al poner a la venta el monopolio de las telecomunicaciones y el sector eléctrico, que estaban plagados de ineficiencias.

Tras ganar el Partido Comunista las elecciones, Vladimir Voronin asumió como presidente en abril de 2001 y Vladimir Tarlev fue nombrado primer ministro. Una de las primeras medidas del gobierno fue la enseñanza del ruso como lengua obligatoria –en un país donde 70% de la población hablaba rumano–.

En noviembre de 2003, una propuesta de Moscú de federalizar al país para dar cierta autonomía a Transnistria volcó a las calles a la oposición nacionalista, antes y aún después de que el presidente Voronin se negara a firmar el acuerdo. La oposición acusó al presidente de favorecer acercamientos con Moscú (que mantenía en la región 2.500 soldados y un gran depósito de misiles y artillería) y solicitó fuerzas de paz. Los partidarios de Voronin, por su parte, acusaron a Washington y la UE de utilizar la fragilidad de esa zona para expandir su influencia en el este.

Moscú condicionó en 2004 el retiro de sus tropas de Transnistria a una previa solución acordada del conflicto. En julio, las autoridades transnistrias cerraron una serie de escuelas que utilizaban, en sus aulas, el alfabeto latino –oficial del país– en lugar del cirílico –considerado oficial por quienes defienden la independencia de la región–. El gobierno central impuso sanciones económicas a Transnistria.

En vísperas de las elecciones de marzo de 2005, las relaciones entre Chisinau y Moscú empeoraron. Voronin expulsó a 20 ciudadanos rusos, acusándonos de espionaje, y no permitió el ingreso de 100 observadores rusos para los comicios. La posición de Voronin y su Partido Comunista -muy poco afín a la antigua ideología soviética y cada vez más volcada hacia la UE- se afianzó tras la victoria electoral. Voronin fue confirmado para un segundo período como presidente y Tarlev continuó como primer ministro.

Chisinau, a través del parlamento, pidió que Rusia retirase todas sus tropas para finales de 2006. La declaración se emitió tras una sesión especial del parlamento moldavo para discutir un plan para la región propuesto por el presidente ucraniano, Viktor Yushchenko.

En obediencia a los requerimientos de la UE sobre control del contrabando, el gobierno comenzó a exigir, en marzo de 2006, que todos los productos que ingresaran al país –incluidos los que lo hacían desde Ucrania por Transnistria– tuvieran documentación aduanera en regla. Las autoridades transnistrias consideraron la medida una sanción económica encubierta. A su vez, Chisinau, denunció que la decisión de Moscú de suspender la importación de vino moldavo –arguyendo motivos de salud– tenía motivaciones políticas.

Actualidad

En 2007, el país atravesó la peor sequía en 50 años. La falta de precipitaciones afectó al 80% del territorio; además, en julio las temperaturas rondaron los 40 grados durante dos semanas consecutivas. Voronin decretó que las importaciones de trigo, harina y cebada dejarían de pagar aranceles, en un intento de garantizar la producción de pan, base de la canasta familiar. A su vez, el gobierno solicitó la ayuda inmediata a la comunidad internacional para evitar una crisis alimentaria; la mayor parte de la producción del país se había perdido.

Moldavia es un estado miembro de las Naciones Unidas, la OMC, la OSCE, Guam, CIS, la organización y otras organizaciones internacionales. Moldova actualmente aspira a ingresar en la Unión Europea y es la aplicación de sus tres primeros años el Plan de Acción en el marco de la Política Europea de Vecindad (PEV) de la UE.

Gobierno

La presente Constitución de Moldavia entró en vigor en julio de 1994 y enmendada posteriormente en el año 2004.

El principal órgano legislativo es el Parlamento, una asamblea unicameral de 104 diputados. Los votantes eligen a los diputados y al presidente para un periodo de cinco años. El presidente elige a los miembros del Consejo de Ministros para ayudar en las funciones de gobierno.

Los partidos políticos de Moldavia más destacados son el Partido Demócrata Agrario, dirigido por los antiguos comunistas, el Frente Popular, favorable a la incorporación de Moldavia en Rumania; y varios grupos socialistas.

División administrativa

Moldavia se encuentra dividida en 9 condados o judeţe, una municipalidad (la capital) y dos unidades territoriales. Bălţi, Cahul, Chişinău (municipalidad), Edineţ, Găgăuzia (unidad territorial autónoma), Lăpuşna, Orhei, Soroca, Stânga Nistrului (unidad territorial), Tighina, Ungheni.

Geografía

Moldavia es un Estado del Sureste de Europa. Limita con Ucrania al Norte, Este y Sureste y con Rumania al Oeste y Suroeste. La capital es Chisinœu (Kisinev). Enclavado como una franja fronteriza entre Rumania y Ucrania, sin salida al mar aunque muy próximo a él, el territorio de Moldavia es una fértil llanura de loess que está delimitada por el curso de los ríos Dniéster y Prut. El país incluye sólo una pequeña superficie de la histórica Moldavia, cuyo nombre proviene del río Moldava, y está integrado por la parte Norte de Besarabia y la parte Sur de Bucovina.

El relieve plano se interrumpe hacia el centro y el Norte por pequeñas colinas y valles sinuosos, bañados por numerosas corrientes fluviales. La única elevación que destaca es el monte Kodry, que tiene una altitud de 429 m. Las tierras negras (80 % del total) y el clima templado, casi continental, favorecen la agricultura, base de la economía moldava. Las temperaturas a lo largo del año son relativamente suaves y tienden a incrementarse hacia el Sur. Los veranos son largos y cálidos, con valores termométricos entre 21 y 24 ºC, y los inviernos cortos, con temperaturas inferiores a 0ºC. La pluviosidad aumenta de Sur a Norte y las cifras anuales registradas se sitúan entre los 500 y los 700 mm. Antiguamente, el territorio de Moldavia estaba poblado por extensos bosques de robles de los que, en la actualidad, sólo quedan unos pocos.

El monocultivo y la erosión han afectado notablemente la capa vegetal y la aplicación de técnicas de irrigación poco idóneas han acrecentado los niveles de salinización del suelo, volviéndolo menos apto para la forestación, aunque no tanto para la agricultura. Los dos ríos principales de Moldavia dibujan el contorno del país; el Dniéster, que traza la frontera oriental con Ucrania y desemboca en el mar Negro que se encuentra a solo 100 km, y el Prut que recorre la frontera occidental, tras la cual está Rumania.

Economía

Debido a la horizontalidad y fertilidad del suelo moldavo, que posee grandes cantidades de humus, la economía de esta ex república soviética se basa fundamentalmente en la agricultura, que ocupa al 33 % de la población activa. El Norte está especializado en la producción de cereales (trigo, maíz), girasol y remolacha azucarera, y en el Sur se cultivan vid, hortalizas y tabaco. En 1990, Moldavia producía el 25 % de las frutas y las hortalizas consumidas en la antigua U.R.S.S., así como el 23 % del tabaco.

Salvo pequeñas cantidades de gas y petróleo, este país está desprovisto de materias primas y de fuentes de energía. Sin embargo, los moldavos han conseguido aprovechar la fuerza del Dniéster y el Prut construyendo centrales hidroeléctricas que dan energía al país. La electricidad proporcionada por estas centrales y la abundante producción agrícola, que incluye también patatas y frutas , han favorecido el desarrollo de una destacada industria transformadora, en la que sobresalen el sector de conservas, el harinero, el vinícola, el azucarero y el tabacalero. La mayor parte del coñac elaborado a partir de los viñedos moldavos goza de un reconocido prestigio en otros países de la región; por esta razón, su exportación ha significado una importante vía de ingresos para el país. No obstante, esta industria sufrió las consecuencias de la campaña contra el alcohol implantada a mediados de los años ochenta y muchos viticultores decidieron cambiar el cultivo de vid por el de otros productos agrícolas.

A comienzos de la misma década, el sector de la construcción –que ocupaba a algo más del 8 % de la población activa– aseguró una buena parte de la actividad económica del país, pero en la actualidad se encuentra afectado por la escasez de materiales y la irregularidad de sus entregas. Con una productividad que alcanzó niveles superiores a los de la media soviética, Moldavia ha sobrevivido gracias a su autosuficiencia en alimentos y a unos intercambios comerciales con otras ex repúblicas que giraban en torno a un 50 % de exportaciones y un 50 % de importaciones. En la actualidad, el país intenta diversificar sus interlocutores comerciales, y su integración en la zona de cooperación económica del mar del Norte, firmada en junio de 1992, es un paso adelante para el logro de tal objetivo.

Demografía

La población moldava, de ascendencia rumana y religión cristiana ortodoxa, representa el 64 % de los casi cuatro millones y medio de habitantes que pueblan este nuevo estado. La lengua moldava, que se diferenció artificialmente del rumano por ser escrita en alfabeto cirílico durante cuarenta años, fue reconocida como lengua oficial, con grafía latina, en1989 . Las minorías étnicas más significativas son los ucranianos (13,8 %), los rusos (13 %), los gagaúzos (turcófonos cristianos, concentrados en el S, 3,5 %), los judíos (2 %) y los búlgaros (1,5 %).

Si bien Moldavia tiene una alta densidad de población –más del 60 % de sus habitantes vive en el campo–, el crecimiento demográfico pudo ser controlado a partir de1970 . Las estadísticas indican que desde ese año hasta la fecha el incremento de la población descendió de 1,5 a 0,1 %. El centro urbano más importante es la capital, Chisinau , que ha triplicado el número de sus pobladores desde finales de los años sesenta hasta el presente. Mientras allí viven 676 000 habitantes, en Tiraspol‘, segunda ciudad del país, situada sobre el río Dniéster, residen sólo 184 000.

Cultura

El país se encuentra en la convergencia entre la Europa Central y la Europa del Este, por lo que su cultura está influida fuertemente por ambas regiones. En los últimos tiempos, la cultura francesa ha influido mucho en Moldavia y también la alemana, aunque esta última en menor medida, También tubo una influencia de la cultura rusa por formar parte del Imperio ruso en 1812, y en 1940 de la Unión Soviética.

Lugares de interés cultural y natural

Aparte de la capital, Moldavia atrae principalmente con su naturaleza verde, que consta de verdes colinas, viñedos, ríos caudalosos, bosques y campos de girasoles, por no hablar de los pueblos rurales, donde el tiempo parece haberse detenido y donde se puede disfrutar de los tesoros coloridos del folclore de Moldavia. Como un bonus a esto está la mayor bodega de vino en Europa en Milestii Mici, así como la tradición soviética, que ha dejado sus marcas y monumentos en muchas ciudades dentro de Moldavia.

  • Casa y Museo Alexander Pushkin

El gran poeta ruso Alexander Pushkin fue enviado al exilio a Moldavia por un período de 3 años. En ella podemos encontrar alguno de sus objetos que utilizo para la escritura de los poemas que escribió durante esos años. Entre otros escribió: “Los gitanos”, “El Negro mantón” y “Para Ovidio”.

  • La Fortaleza de Soroca:

Es famosa por ser el lugar donde el ejército de Moldova, comandado por el famoso estadista Dm. Cantemir, y el ejército ruso, dirigido por el Zar Petru I, se ha reunido y consolidado sus fuerzas durante la campaña contra el Prut hordas turco en 1711. La fortaleza, es el único monumento medieval que queda en Moldavia. Por encima de la puerta se encuentra la entrada a la pequeña iglesia militar que se puede visitar. También se puede ver laermita de piedra situada en el Bechir, que data del siglo IX, el barrio gitano, con su excéntrica casas y el museo de la región Soroca.

  • Parque Taul:

El mayor parque de Moldavia está situado en el centro del pueblo Taul. El parque está rodeando de la elegante mansión de la familia Pommers. El parque fue diseñado de manera específica en él se puede ver un pequeño lago, 150 especies de árboles, arbustos y trepadoras de casi 100 tipos exóticos. Cuenta con una impresionante red de 12,5 km de caminos y senderos. La entrada es gratuita.

Idiomas

Hay una lengua común para Moldavia, que es el moldavo, que es rumano tuneado. Es como lo del catalán vs valenciano, o frikipedia vs enciclopedia, pues igual. Peor nada, se llama moldavo. Y, aparte del rumano moldavizado, se hablan las lenguas de Transnistria y Gagauzia. En total, se hablan seis idiomas: rumano, moldavo, gagauzo, ruso, búlgaro y ucraniano.

Religión

Cristiana Ortodoxa oriental 98.5%.

Fuentes

Recogido en ECURED